Iztapalapa no sólo es una de las zonas más pobladas del país, es también una de las más pobres, con sus inseparables manifestaciones de drogadicción y alcoholismo. Ahí se drogan y toman desde los 8 años. Muchas niñas de familias disfuncionales quedan embarazadas antes de cumplir los 15.
Esa dolorosa realidad es atenuada por las actividades de los dos Centros Comunitarios del Dr. Simi, que el miércoles 7 de diciembre, unieron esfuerzos para presentar una pastorela en la que participaron personas adultas, jóvenes y niños, quienes cursan los talleres impartidos gratuitamente por voluntarios. El acto lo condujo Consuelo Zermeño, de la Fundación del Dr. Simi.
El escenario: la calle Villa Guillermina, colonia Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, donde se ubica el Centro Comunitario 2 del Dr. Simi, que apenas abrió sus puertas el 8 de abril de este año. El lugar estuvo abarrotado y la gente feliz con un programa que incluyó desfile de peinados, villancicos, danzones, bailes de hawaiano y árabe, y un cuento de Navidad.
Y aunque todos los números fueron entretenidos, destacaron las niñas que ejecutaron bailes árabes, guiados por su maestra María de Jesús Plata; y la pareja integrada por los esposos Enrique Oliver y Guillermina Montoya, quienes a los 70 años, enseñaron cómo se debe bailar el danzón.
Irma García, directora del Centro Comunitario 2 Dr. Simi, explicó que la institución trabaja con voluntarios que imparten talleres diarios para un promedio de 60 personas, quienes aprenden cultura de belleza, bailables, inglés, tejido, foami, bordado, chaquira, zumba, yoga, ajedrez, lectura y matemáticas, entre otras actividades.
Además, claro, hay consulta médica gratuita, muy necesaria en esta zona, castigada por las injusticias sociales que caracterizan a nuestro país.